Reflexiones a partir del estudio “El absentismo en las aulas de la UAB”
En los últimos años, quienes trabajamos en la universidad hemos percibido un fenómeno cada vez más visible en las aulas: el incremento del absentismo estudiantil. Más allá de la preocupación por la asistencia, esta situación lleva a plantear preguntas de fondo: ¿qué está pasando con la experiencia universitaria?, ¿por qué muchos estudiantes sienten que asistir a clase ya no les aporta suficiente valor?, ¿qué factores explican esta desconexión?
Con el objetivo de comprender mejor esta realidad, el Vicerrectorado de Formación e Innovación Docente y el Instituto de Ciencias de la Educación (ICE) de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) han impulsado la realización del estudio “El absentismo en las aulas de la UAB” (Muñoz et al., 2026).
Este trabajo inaugura la serie Informes de Estudios Docentes y nace con una voluntad claramente aplicada: escuchar a la comunidad universitaria, analizar el fenómeno desde distintas perspectivas y contribuir a la mejora de la experiencia educativa.
Escuchar para comprender
El estudio se llevó a cabo entre mayo y diciembre de 2025 y contó con la participación de más de 3.000 personas entre estudiantes, profesorado y equipos de dirección de los 13 centros de la UAB. A través de encuestas, grupos focales y entrevistas, se analizaron datos cuantitativos y cualitativos para conocer tanto las cifras como las percepciones detrás del fenómeno.
Uno de los aspectos que más claramente emerge es que el absentismo no responde a una única causa. Al contrario, se trata de un fenómeno complejo y multifactorial que afecta al progreso en los aprendizajes, la motivación, la implicación académica y la vivencia global de la universidad.

¿Qué nos dicen los resultados?
Las personas participantes coinciden en señalar que el absentismo tiene un impacto importante tanto en el aprendizaje como en la dinámica de las aulas y en el sentido de pertenencia a la universidad.
Entre las causas más frecuentes aparecen:
- Problemas de salud física y emocional.
- Dificultades familiares y personales.
- Falta de motivación o desconexión con los contenidos académicos.
- Metodologías docentes poco participativas.
- Sobrecarga de trabajo y sistemas de evaluación rígidos.
- Problemas de transporte y horarios difíciles de compatibilizar.
- Debilidad de los vínculos sociales y del sentimiento de integración universitaria.
Creemos que estos resultados nos invitan a evitar miradas simplistas o culpabilizadoras. El absentismo no puede entenderse únicamente como una cuestión de responsabilidad individual del estudiante. También interpela a la institución, al profesorado, a las metodologías docentes y a las formas en que construimos la experiencia universitaria.
Repensar las aulas universitarias
A lo largo del estudio, tanto estudiantes como profesorado señalaron elementos que pueden contribuir a revertir esta situación.
Entre ellos destacan la necesidad de promover metodologías más activas y participativas, generar clases que conecten mejor con los intereses y necesidades del alumnado. La relación con el profesorado aparece como un elemento clave, un acompañamiento cercano, accesible y empático contribuye a mejorar la motivación y el sentimiento de pertenencia.
Asimismo, aparece con fuerza la importancia de flexibilizar determinados aspectos organizativos y avanzar hacia modelos más híbridos e inclusivos que tengan en cuenta la diversidad de trayectorias y circunstancias del estudiantado actual.
También observamos que el bienestar emocional, el reconocimiento del esfuerzo y el sentimiento de pertenencia juegan un papel fundamental. La asistencia a clase no depende únicamente del contenido académico; también está vinculada a cómo se sienten las personas dentro de la universidad.
Una reflexión colectiva
Con este estudio no pretendemos ofrecer soluciones rápidas ni recetas universales. Más bien, se busca abrir un espacio de reflexión compartida sobre cómo queremos que sean nuestras aulas y qué tipo de experiencia universitaria estamos construyendo.
Es necesaria una estrategia institucional sostenida, centrada en la calidad docente, la flexibilidad curricular, el acompañamiento y la creación de un entorno de aprendizaje motivador, inclusivo y que promueva el sentido de pertenencia. Las medidas deberían evolucionar desde una lógica compensatoria hacia una preventiva, integrándose en la gestión universitaria como un sello distintivo de calidad.
Porque, al final, la pregunta no es únicamente por qué el alumnado deja de venir a clase, sino también qué podemos hacer para que sienta que vale la pena estar en ella.
Dolors Márquez Cebrián y Patricia Olmos Rueda
Profesoras de los departamentos de Economía y de Historia Económica, y de Pedagogía Aplicada, respectivamente. Universitat Autònoma de Barcelona.
Muñoz, J. L., i Badillo, E. (coord.); Olmos, P., i Márquez, D. (inv.); Vila, L. (col.). (2026). L’absentisme a les aules universitàries de la UAB. Per què val la pena anar a classe. Institut de Ciències de l’Educació, Universitat Autònoma de Barcelona.
